Preguntas Frecuentes

Podemos resumir dos grandes diferencias básicas. Una sería el origen de las materias primas con las que se fabrican y elaboran los cosméticos y otra sería el respeto por el medio ambiente.

En la cosmética convencional, se utilizan multitud de ingredientes químicos y sintéticos que son perjudiciales para nuestra salud, no son biodegradables y son muy contaminantes para la tierra, el agua y el aire. En la cosmética orgánica, se tiene en cuenta la salud de las personas a la hora de elegir los ingredientes para la composición de sus productos y se tiene en cuenta también, que la forma de producción, cultivo, recogida, elaboración, etc, se desarrolle de un modo respetuoso con el medio ambiente y con las personas que trabajan en este proceso de elaboración.

NO, PARA NADA ES LO MISMO, NI SIQUIERA ES PARECIDO.

*El término “natural”, no está actualmente regulado y por lo tanto, está libremente permitido llamar “natural”, a cualquier producto que contenga un extracto de planta, aunque su presencia en el producto suponga un porcentaje ridículo dentro de una fórmula compuesta principalmente de ingredientes químicos dañinos para nuestra salud y para la tierra.

Por lo tanto, EL TÉRMINO “NATURAL” EN LA DEFINICIÓN DE UN COSMÉTICO, NO TIENE NINGÚN VALOR, ya que no hay ningún organismo que controle que éstos cumplen con unos mínimos de seguridad. De hecho, se emplean productos en cosmética llamada “natural”, que son muy perjudiciales para nuestra salud y para el medio ambiente. Y no lo digo yo, si no que está demostrado por estudios internacionales muy serios e incluso por la mismísima OMS. Imposible no rendirse ya ante la evidencia.

Tampoco los términos “sin parabenes”, “hipoalergénico”, “con aloe vera” o cosas similares, son en absoluto ninguna garantía. Se trata simplemente de marketing de las grandes empresas, en su deseo de subirse al carro de lo natural.

*Los términos “orgánico”, “ecológico” y “biológico”, SÍ son sinónimos y SÍ están regulados por entidades certificadoras independientes internacionales que marcan:
• % mínimo de ingredientes ecológicos.
• % mínimo de ingredientes naturales.
• Los ingredientes permitidos y/o prohibidos en un producto.
• Qué procesos de transformación pueden o no llevarse a cabo para elaborar el cosmético o bien la materia prima.
• La transformación ha de seguir una “química verde”; evitar la contaminación, usar materias primas fácilmente renovables, reducir el consumo energético y asegurar que los productos químicos usados en la reacción pueden ser degradados después de su uso.
No estar testados en animales, ni el producto final, ni sus ingredientes.
• No se permite el uso de organismos modificados genéticamente ni nanopartículas.
• Quedan prohibidos ciertos procesos agresivos como puede ser la irradiación del producto en la conservación.

Pero como siempre os digo, el mejor modo de saber si un cosmético es saludable o no, es aprender a leer el listado de ingredientes.

Te invito a que pases a comprobarlo, verás que no es así.

La cosmética orgánica se puede permitir competir en precio con la cosmética convencional aunque el coste de sus materias primas y el coste de sus procesos de producción sean más elevados. El motivo de que pueda hacerlo, es que no gasta sumas enormes de dinero en campañas publicitarias.

El dinero de la cosmética orgánica se invierte en productos y métodos de producción saludables, efectivos y respetuosos y no en Top Models y marketing deslumbrante.

Lo único malo de todo esto es, que al no invertir apenas en publicidad, se hace mucho más difícil la tarea de desenmascarar los engaños a los que actualmente estamos sometidos por parte de la cosmética convencional y sólo informándote, podrás hacer un consumo responsable y saludable.

Reflexionemos: ¿es caro un champú de 2 euros repleto de químicos nocivos para la salud y el medio ambiente, aunque su envase reluzca como la luna y lo promocione una Top model? Para mí es carísimo.

¡Recuerda! NO sirve mirar solo el precio, sino la relación entre la calidad y el precio, sólo esto nos podrá decir si un producto es caro o barato.

¡ABSOLUTAMENTE SÍ! Ya que sus componentes son más afines con nuestra piel, respetan su equilibrio, la nutren e hidratan en profundidad y sus principios activos penetran con mayor facilidad. Además, es mucho más fácil de tolerar, evitando problemas dermatológicos y posibles reacciones alérgicas.

La cosmética orgánica aporta una cantidad superior de ingredientes activos en su formulación, por lo que la efectividad del producto es alta. Como ocurre en la cosmética convencional, habrá algunos productos que tengan mejores resultados que otros, por eso hemos dedicado todo nuestro esfuerzo y mucho tiempo, en buscar aquellos más efectivos y con una mejor relación entre su calidad y su precio.

La respuesta es sencilla: porque es bueno y saludable para nosotros y para la tierra.

*Es buena para nosotros porque es más sana y más efectiva:

Más sana porque no contiene tóxicos. La piel es el mayor órgano del cuerpo humano y “come” más rápido incluso que nuestra boca. Un alto porcentaje de lo que ponemos en ella, perjudicial o no, es absorbido por nuestro sistema sanguíneo y en consecuencia por nuestros órganos vitales internos. Esto crea a lo largo de los años depósitos tóxicos que el cuerpo no es capaz de eliminar y nos causa enfermedades en ocasiones muy graves (alergias, disfunciones del sistema endocrino, cáncer, asma, dermatitis, rinitis, etc). No quiero asustar a nadie con esto, solo pongamos remedio y dejemos de acumular tóxicos en nuestros órganos a través de la alimentación y también a través de la piel, en la medida de lo posible.

Más efectiva porque, al contrario que la cosmética convencional, no se dedica a poner parches y solucionar los problemas de forma rápida, generando otros problemas más graves o el conocido “efecto rebote". La cosmética ecológica, trata el problema desde su raíz, obteniendo resultados que son soluciones reales, eficaces y que perduran en el tiempo.

*Es buena para la tierra porque fomenta la agricultura ecológica.

Este tipo de agricultura está basado en la utilización óptima y sostenible de los recursos naturales. No se emplean productos químicos de síntesis u organismos genéticamente modificados, ni para abono, ni para combatir las plagas, ni para cultivos, logrando de esta forma obtener productos orgánicos, al mismo tiempo que se conserva la fertilidad de la tierra y se respeta el medio ambiente.

Significa que disponemos de una garantía con la que podemos asegurar que nuestros productos no contienen sustancias tóxicas perjudiciales para la salud, no han sido testados en animales (ni el producto final, ni las materias primas empleadas, independientemente de su lugar de origen) y han sido elaborados con métodos respetuosos con el medio ambiente y las personas.

Punto 1 fundamental: Aprender a leer la lista de ingredientes (INCI)

En la parte de delante del frasquito en cuestión puede poner “natural cien por cien”, “libre de parabenos”, ”hipoalergénico”, etc, pero de lo único que realmente puedes y debes fiarte y donde descubrirás o no el engaño, es en el INCI.

Más abajo te indico unas páginas donde poder consultar la peligrosidad o inocuidad de los ingredientes, porque estamos de acuerdo en que, a no ser que seas químico, el asunto se complica bastante

El INCI es la nomenclatura internacional de ingredientes cosméticos con unas normas de etiquetado de obligado cumplimiento para todos los países que venden en la UE. Entre otras cosas, estas normas establecen la obligación de enumerar todos los componentes presentes en el producto, en el orden exacto de mayor a menor presencia, de tal modo que los que aparezcan en primer lugar, serán los que tengan un mayor porcentaje de participación en la fórmula.

Además en el INCI nos indicará también qué ingredientes provienen de la agricultura ecológica, normalmente identificados con un asterisco.

Punto 2: Fijarse si el producto dispone de un sello de certificación, ya que esto nos ofrece una garantía. Aún así, siempre es mejor leer además el INCI. Algunos sellos certificadores son Ecocert, Cosmetique bio Charte Cosmebio, Soil Association Organic, Icea, Eco Garantie, CosmosBio, …

Sitios donde poder comprobar la calidad de los ingredientes:

Hay un sinfín de sustancias perjudiciales presentes en la cosmética convencional, sería imposible poner un listado de todas, pero os indico un par de sitios donde podréis comprobar fácilmente la calidad de los ingredientes de los productos que usáis habitualmente.

www.biodizionario.it

www.laveritesurlescosmetiques.com/incisucheohnename.php

*Conservantes sintéticos: como los conocidos parabenos o los no tan conocidos fenoxietanol, formaldehido, liberadores de formaldeido, etc, que interfieren en el sistema endocrino. ¡OJO! Cuando leas “libre de parabenos” significa que puede contener otros conservantes igual de perjudiciales.

*Aceites minerales (parafinas, siliconas y otros derivados del petróleo), que obstruyen los poros impidiendo la correcta regeneración celular y la eliminación de toxinas que en consecuencia, se acumulan en nuestro organismo haciéndonos enfermar.

*Perfumes y colorantes sintéticos que se acumulan en el cuerpo como toxinas y se relacionan estrechamente con las alergias, dermatitis, rinitis, asma, etc.

*Detergentes agresivos, no afines con la piel que “limpian en exceso”, arrasando con su manto hidrolipídico y dejándola completamente desprotegida ante agentes externos.

*Aluminio y sales de aluminio que taponan las glándulas sudoríparas impidiendo la correcta eliminación de toxinas. Recientes estudios lo relación con el cáncer de mama y enfermedades degenerativas.

*PEGs, eliminan la función barrera de la piel, dejándola desprotegida ante los propios tóxicos del cosmético. Se identifican por el prefijo PEG- o el sufijo –ETH.

*Ftalatos, especialmente nocivos en embarazadas. Interfieren en el funcionamiento hormonal de forma negativa.

*Un sinfín de compuestos de sustancias químicas catalogadas como NO seguras para el uso en humanos.

*Organismos Modificados Genéticamente.

*Mantecas y aceites vegetales.

*Emulsionantes de origen natural como la lecitina de soja.

*Extractos, infusiones, jugos de plantas.

*Aguas florales.

*Ingredientes vegetales de cultivo ecológico certificado.

*Aceites esenciales, aromas y conservantes naturales.

*Otros ingredientes afines con el ser humano y la naturaleza y grandes dosis de amor.

¡Una delicia, vaya!
Y además no se testan en animales, ni los productos finales, ni las materias primas empleadas en la elaboración del producto final, aunque éstas provengan de otro país.

Con la revolución industrial, los avances científicos, técnicos y el desarrollo de la petroquímica, comenzaron a usarse en cosmética multitud de ingredientes químicos y sintéticos de muy bajo coste sin tener en cuenta sus efectos a largo plazo sobre la salud de las personas.

Que muchas de las sustancias empleadas en cosmética convencional son tóxicas y muy poco saludables para nuestro organismo, es ya un hecho demostrado científicamente y reconocido por la misma Organización Mundial de la Salud.

Los consumidores, cada vez más conscientes de este hecho, buscamos información y nos preocupamos de las sustancias con las que estamos alimentando a nuestro organismo.

Aunque sabemos que la tarea no resulta fácil, desde ecoessentia os aconsejamos leer la lista de ingredientes (INCI) que es lo único en lo que realmente puedes confiar y desconfiar de todo el resto que ponga en los envases.

Los ingredientes que debiéramos evitar a toda costa son los siguientes:

PARABENOS Y FENOXIETANOL: Los parabenos se utilizan como conservantes y bactericidas, son disruptores endocrinos y se relacionan con el cáncer de mama y la disminución de la fertilidad masculina.

El fenoxietanol se emplea para sustituir a los parabenos. Lo puedes encontrar en productos que dicen estar “libres de parabenos”, es un ingrediente tóxico para el sistema inmunitario y puede provocar irritaciones y alergias.

En el Listado de ingredientes (INCI) los encontrarás con el sufijo -paraben y como Phenoxyethanol

DERIVADOS DEL PETROLEO: Las siliconas, los aceites minerales, las vaselinas, parafinas y siliconas entre otros, son productos derivados del petróleo. Todos ellos forman una película sobre la piel y el cabello para darles un falso aspecto más hidratado. Estos compuestos nada tienen que ofrecer a tu piel o a tu cuero cabelludo. Taponan los poros impidiendo la oxigenación y deshidratando las capas más profundas de la piel, son especialmente perjudiciales para las pieles con acné y además son altamente contaminantes.

Los encontrarás con el sufijo –methicone y –oxane (Cyclomethicone, Dimethicone…), Vaselina, Mineral Oil, Paraffinum, Petrolatum, Cera Microcristallina, Carbomer, Acrylates,…

La glicerina, también puede obtenerse a través del petróleo, pero la que encontrarás en cosmética eco-natural certificada, es de origen vegetal.

ALUMINO Y DERIVADOS: Se emplean en desodorantes y antitranspirantes y son disruptores endocrinos, se los relaciona también con el cáncer de mama y otras enfermedades degenerativas. Taponan las glándulas sudoríparas evitando la transpiración y provocando una acumulación de toxinas en el cuerpo

Los reconocerás porque suelen llevar asociada la palabra Aluminum (Aluminium Chloride, Aluminium Chlorhydrate, Aluminum Chlorohydrex, Aluminum Chlorohydrex PG…)

FTALATOS: Se emplean como disolventes y su uso ya está prohibido en otros sectores, pero no en cosmética. Son disruptores endocrinos, afectan al sistema reproductor y se relacionan con cáncer y problemas respiratorios como el asma.

 

Se reconocen porque llevan asociada la palabra Phthalate

BASES DETERGENTES IRRITANTES: Se usan en geles, champús, pasta de dientes, jabones líquidos, etc para crear espuma, son altamente irritantes y destruyen el manto hidrolipídico de la piel.

 

Hay que evitar las bases detergentes irritantes como Sodium Laureth Sulfate, Ammonium Lauryl Sulfate, Disodium Laureth Sulfosuccinate , Sodium Lauryl Sulfate, Sodium Lauryl Sulfoacetate, Sodium Myreth Sulfate.

PEG´S: Los PEG´s aumentan la permeabilidad de la piel facilitando la penetración del resto de ingredientes, si este “resto de ingredientes” son tóxicos, su toxicidad aumenta de forma considerable al combinarlos con los PEGs. Además, debido a su proceso de producción, pueden llevar asociados dioxinas que son reconocidos carcinógenos.

Los identificarás con las siglas PEG seguido de un número o por llevar el sufijo “–eth en su terminación.

FORMALDEHIDO Y LIBERADORES DE FORMALDEHIDO: Son sustancias muy alergénicas y cancerígenas relacionadas con dermatitis, depresión, fatiga crónica, insomnio, …

Los identificarás como Formaldehide, Aldioxa, Alcloxa, Allantoin y cualquier otro ingrediente que contenga este vocablo, DMDM Hydantoin, MDM Hydantoin, Diazolidinyl Urea, Imidazolidinyl Urea.

COLORANTES SINTÉTICOS: Existen multitud de colorantes y sus efectos sobre la salud pueden ser diversos. Algunos de ellos son reconocidos cancerígenos.

Se identifican con las siglas C.I. .Los naturales inician su numeración por 408 ó 75, los minerales por 77 y el resto de numeraciones correspondería a los colorantes sintéticos

Estos serían de los más problemáticos CI 10006, CI 10316, CI 11680, CI 11725, CI 11920, CI12085, CI 12150, CI 12370, CI 12700, CI 15800, CI 15850, CI 15985, CI 16035, CI 16230, CI 16255,CI 17200, CI 18050, CI 18690, CI 18820, CI 19140, CI 20040, CI 20470, CI 26100, CI 27290, CI40215, CI 45220, CI 50325, CI 60724, CI 60725, CI 61565, CI 61570, CI 61585, CI 74260, CI77163, CI77185, CI77288

PERFUMES SINTÉTICOS: Bajo el nombre de “parfum”, “aroma”, o “fragance”, podemos encontrarnos más de 3.000 ingredientes diferentes, muchos de ellos potencialmente cancerígenos, disruptores endocrinos y alergénicos. La cosmética orgánica certificada, no permite el uso de fragancias sintéticas y las fragancias se obtienen básicamente a través de aceites esenciales.

Por desgracias son muchos más los ingredientes tóxicos que podemos encontrar en los cosméticos, sería imposible enumerarlos todos (Existe un listado publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea de más de 7.000 nombres de ingredientes presentes en los productos cosméticos. Si tenemos en cuenta que bajo un mismo nombre puede haber varios compuestos….en fin, haz cuentas)

 

Hay páginas en internet donde puedes analizar si los ingredientes de tus cosméticos son o no seguros. En estos enlaces, podréis comprobarlos fácilmente simplemente poniendo el nombre de los ingredientes.

 

https://www.biodizionario.it/

https://laveritesurlescosmetiques.com/

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